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Ayudar a un amigo que no está bien

¿Cómo puedo ayudar a un amigo que no está bien?

· 4 min

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Este contenido se publicó originalmente en SOM Salut Mental 360º el día 16/1/2024. Puedes ver el original en este enlace.

¿Sabes qué es un problema de salud mental? Son aquellos problemas, situaciones o condiciones que pueden afectar a nuestra manera de pensar, a lo que sentimos y a nuestro estado de ánimo, y también cómo nos comportamos y relacionamos con los demás. Pueden perjudicar nuestro bienestar emocional y calidad de vida y, por lo tanto, que afrontemos peor los altibajos diarios y las situaciones cotidianas de estrés.  

Cualquier persona de cualquier edad puede verse afectada en algún momento por problemas de salud mental o tener malestar emocional. Si sospechas que un amigo o amiga está pasando por un mal momento, ¿sabrías cómo actuar para ayudarlo?  

Señales de alerta

Aunque pueda parecer obvio, no siempre nos damos cuenta cuando alguien próximo necesita ayuda. En vez de preguntarle directamente, es buena idea empezar observando si hay formas de actuar que nos hacen pensar que esa persona no está bien. Algunas de estas señales pueden ser:  

  • Tiene cambios de humor frecuentes.  
  • Sus notas y su asistencia a clase han bajado drásticamente.  
  • Está más irritable, todo le molesta y se enfada más de lo habitual.  
  • Se pelea con compañeros de clase o desafía a los profesores.  
  • Quiere pasar mucho rato solo.  
  • Está más triste, más a menudo que antes.  
  • Está muy preocupado, se siente angustiado y le cuesta relajarse.   
  • Hace comentarios despectivos sobre su cuerpo.  
  • Ha empezado a hacer dietas y no quiere comer ciertos alimentos porque quiere perder peso.  
  • Ha empezado a hacer ejercicio físico de forma intensa.  
  • Ha empezado a consumir drogas o alcohol.  
  • Siempre tiene sueño y no quiere quedar con sus amigos porque prefiere estar en el ordenador o con el móvil.  
  • Lleva ropa que no es adecuada a la temperatura, como sudaderas cuando hace calor.  
  • Tiene lesiones en el cuerpo que no puede explicar como, por ejemplo, cortes, quemaduras, rozaduras o golpes, y utiliza vendas.  
  • Comenta ideas o mira contenido sobre hacerse daño a sí mismo.  

Cómo actuar

Si has observado alguna de estas señales, es posible que tu amiga o amigo necesite ayuda. Lo más recomendable es que puedas hablarle directamente para saber cómo está, pero sin juzgarlo ni hacerlo sentir incómodo. Para ello, es importante que encuentres el momento adecuado y un espacio que sea íntimo y tranquilo y que genere confianza.  

Es posible que te responda que no le pasa nada y que son cosas tuyas. Quizás todavía no es consciente que tiene un problema y necesita un tiempo, no está preparado para explicarlo o no le da importancia a lo que le pasa.  

¿Es bueno darle consejos?

En vez de darle un consejo, quizás lo que más puede ayudar es ofrecerle tu apoyo, ya que sentir el apoyo de nuestro entorno es lo que más necesitamos cuando tenemos un problema. Le puedes decir: «Esto que te está pasando parece duro. Puedes contar conmigo». También puedes ofrecerte para acompañarlo en los pasos que necesite y desee. Es importante no olvidarlo ni dejar que se aísle, sino invitarlo a hacer actividades que sabes que le gustan y pasar ratos con él. 

¿Se lo puedo explicar a un compañero de clase?  

Es mejor que sea tu amigo o amiga, que es la persona afectada, quien decida si está preparado para explicar la situación en la que se encuentra a las compañeras y los compañeros y como lo quiere hacer. 

Si pido ayuda, ¿estoy traicionando a mi amigo?  

Es probable que un chico o chica con un problema de salud mental lo hable antes con una amistad que con los padres o los profesores. Como amigo o amiga, puedes apoyarle y que sienta que formas parte de su círculo con el que puede sentirse seguro. También es bueno que respetes y compartas hasta donde él o ella quiera explicar, pero esto no quiere decir que hagas pactos de silencio para guardar su secreto, ya que, sin la ayuda de los profesionales que necesita, difícilmente pueda encontrarse mejor y recuperar su bienestar.  

«Es positivo que respetes y compartas hasta donde él o ella quiera explicar, pero esto no quiere decir que hagas pactos de silencio, ya que, sin la ayuda de los profesionales necesarios, difícilmente pueda recuperar su bienestar.»

Ten en cuenta que, si tu amigo o amiga ha querido compartir su problema contigo, quiere decir que te tiene confianza. Esta confianza la puedes utilizar para convencerlo de que sea él mismo o ella misma quien lo explique a sus padres. Generalmente es más fácil empezar explicándolo a una orientadora escolar, al tutor o tutora, al psicopedagogo o referente de bienestar emocional de tu centro educativo y que posteriormente, este profesional lo puede ayudar a explicarlo a la familia. 

Algunas veces, cuando alguien próximo sufre un problema de salud mental, también nos puede afectar a nosotros mismos. Si saber el estado de tu amigo o amiga te hace sentir inseguro, angustiado o tienes dudas sobre cómo actuar, tienes que saber que, aunque quieras ayudarlo, no está todo en tus manos; no puedes asumir más responsabilidad de la que es adecuada por tu edad. Si sientes que la situación se te hace difícil, te puede ayudar hablarlo con personas de tu confianza sin revelar nada indeseado de la otra persona y pedir ayuda

Equipo Henka Centros Educativos