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¿Qué es la resiliencia escolar y por qué es clave en los centros educativos?

4 min

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adolescentes abrazandose enfrente del centro educativo

Definimos la resiliencia como la capacidad del ser humano para afrontar los retos vitales y también las situaciones adversas, aprender de las experiencias, superarlas e incluso ser transformados positivamente por ellas. Es un proceso dinámico que depende tanto de las habilidades de la persona como del contexto en el que crece, como la familia, la comunidad y, muy especialmente, el centro educativo. Esto significa que un centro educativo puede ser resiliente.

La resiliencia escolar hace referencia a la capacidad de un centro educativo, como sistema, para anticipar, afrontar y gestionar de manera adaptativa los retos y las situaciones adversas, generando crecimiento emocional, oportunidades de cambio, aprendizaje y mejora.

Más concretamente, un centro educativo será resiliente si promueve:

  • Una cultura del bienestar emocional.

  • Relaciones positivas entre el alumnado y los profesionales del ámbito educativo.

  • Un sentimiento de pertenencia a la comunidad escolar.

  • Una participación activa entre todos los miembros de la comunidad educativa.

  • Una valoración positiva de la diversidad.

Estas 5 dimensiones refuerzan los factores protectores en el desarrollo infantojuvenil, facilitan el reconocimiento y la expresión de las emociones, permiten una mayor implicación en la comunidad educativa y reducen el estigma en salud mental.

La resiliencia escolar paso a paso

El programa Henka despliega un enfoque estructurado y participativo para promover la resiliencia escolar, especialmente en el segundo ciclo de la ESO, con una mirada centrada en el bienestar emocional del conjunto del centro educativo.

El proceso se desarrolla a lo largo del curso académico y se estructura en tres trimestres. La gestión se lleva a cabo a través de un grupo de trabajo formado por alumnado de 3.º y/o 4.º de ESO y profesionales del ámbito educativo.

  • 1.º trimestre: creación del grupo de trabajo. Se constituye el grupo de trabajo Henka, con la participación del alumnado y el profesorado, que se convierten en el motor de decisión y organización de las acciones de promoción de la resiliencia escolar. Cada centro puede adaptar su composición y metodología según su realidad.
  • 2.º trimestre: diagnóstico y planificación de acciones. En enero, el alumnado y los profesionales del ámbito educativo de todo el centro responden una encuesta de resiliencia escolar para obtener una fotografía de cómo es la resiliencia escolar y del estado de las cinco dimensiones que la conforman. Después, el grupo de trabajo analiza e interpreta los resultados, reflexiona sobre las necesidades detectadas y decide acciones concretas para mejorar el bienestar del centro. Se empieza a implementar estas acciones en todo el centro educativo.
  • 3.º trimestre: implementación y cierre. Se continúa con la implementación y se realiza el seguimiento de las acciones por parte del grupo de trabajo. También se lleva a cabo el cierre del plan de resiliencia escolar mediante un espacio de reflexión y valoración. Finalmente, se plantea la continuidad del grupo de trabajo y se realiza una encuesta de valoración de todo el proceso.

La herramienta de trabajo: la plataforma Henka

La plataforma Henka es la herramienta que da soporte y estructura a todo el proceso de promoción de la resiliencia escolar en el centro educativo. Se trata de un espacio digital pensado para orientar y acompañar a los profesionales del ámbito educativo y al grupo de trabajo en todas las fases del plan, facilitando una implementación clara, ordenada y adaptada a la realidad de cada centro.

Ofrecemos un entorno único dedicado a la resiliencia escolar, donde podréis acceder a todos los materiales y recursos necesarios para formar el grupo de trabajo Henka y promover la resiliencia escolar en vuestro centro. La plataforma actúa como una hoja de ruta, ayudando a comprender qué es, qué dimensiones la conforman y cómo se puede trabajar en el centro educativo.

La plataforma alberga un apartado sobre el perfil de resiliencia escolar, una herramienta clave que incluye la encuesta que responden el alumnado y los profesionales del ámbito educativo. Una vez recogidas las respuestas de la encuesta, los resultados se muestran de forma clara y visual, mostrando el perfil de resiliencia de vuestro centro. Estos resultados permiten orientar a los centros educativos sobre qué dimensiones de la resiliencia escolar es necesario promover y reforzar, en función de las necesidades detectadas y del perfil específico de cada centro.

También ponemos a disposición del centro educativo un catálogo de acciones, clasificadas según las dimensiones de la resiliencia escolar. Cada acción incluye el objetivo, la descripción y las orientaciones para llevarla a cabo, de modo que el grupo de trabajo pueda escoger aquellas propuestas que mejor se ajustan al contexto y a las necesidades del centro. Al mismo tiempo, la plataforma invita a revisar las acciones que ya se están llevando a cabo en el centro desde una mirada de resiliencia escolar, valorando el trabajo existente.

Finalmente, la plataforma incorpora herramientas para realizar el seguimiento y la valoración del proceso. Esta información ayuda al grupo de trabajo a evaluar cómo ha funcionado el proceso, a consolidar los aprendizajes y a plantear la continuidad del proyecto para el curso siguiente.

El papel del centro educativo en la resiliencia escolar

La resiliencia escolar es fundamental para garantizar el bienestar emocional de toda la comunidad educativa. Un centro educativo que promueve la resiliencia debe ser un espacio seguro, inclusivo y motivador, donde el alumnado se sienta valorado y respetado.

El fomento de la resiliencia escolar no depende solo de una persona, sino de la colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa. Por ello, la creación de un grupo de trabajo es fundamental para el éxito de la resiliencia escolar. Este trabajo en equipo potencia el impacto de las acciones y permite que todos los miembros de la comunidad educativa sean agentes activos en el desarrollo de la resiliencia del alumnado.

Construir un centro educativo resiliente es un proceso continuo, que se realiza paso a paso y que requiere el compromiso de todas las personas que forman parte de él. Este camino, sin embargo, permite crear centros educativos que no solo educan, sino que acompañan, protegen y hacen crecer.

EQUIPO HENKA